Author: Veronica

Conviértete en MapsTell Guide: Contribuye a un Mundo de Entendimiento.

¿Por qué hablamos de un mundo de entendimiento? Concretamente porque esa es la premisa fundamental y el ciclo virtuoso que facilita esta metodología: conocerse y entenderse más; conocer y entender mejor a los demás y, como objetivo final, contribuir al desarrollo del potencial de personas y equipos. Esto último, acompañándolos y guiándolos a través de la cartografía asociativa de MapsTell, basada en el Modelo DISC de William Marston, que abre diálogo sobre los estilos conductuales, facilita información sobre el comportamiento humano y permite visualizar rápida y eficazmente procesos tanto empresariales como estratégicos e individuales.

Ahora bien, para llegar a cumplir ese ciclo virtuoso que propone esta Certificación como MapsTell Guide tiene que suceder, en primer lugar y en primera persona, la experiencia del propio viaje de cada participante.

 

¿Por qué un mapa?

 

Porque es la herramienta que necesitamos para viajar desde un punto a otro que nos ayuda a tomar pequeñas decisiones inteligentes; entre ellas: decidir qué ruta vamos a tomar, en qué zonas queremos hacer una pausa corta o larga, qué lugares fotografiar, dónde queremos comer, en qué punto cambiar el transporte, dónde pasar la noche y un largo etcétera. De hecho, sin un mapa es mucho más difícil llegar a un destino sin sobresaltos. Ahora bien, ¿qué diferencia hay entre un mapa como el que conocemos hasta ahora y un mapa de la metodología? Veamos una imagen:

Tal y como se ve en la gráfica, el mapa se divide en 16 áreas. De esta forma, habrá que cumplimentar una serie de pasos que nos llevarán a nuestra área preferida que, ampliada, nos señalará cuál es nuestro punto de partida: dónde estamos y en qué lugares nos movemos habitualmente.

 

Entonces, ¿por dónde empezamos?

¿Dónde estamos?

 

El primer paso nos invita a cumplimentar un test que hará zoom sobre una de esas 16 áreas y nos situará (literalmente) sobre ella. En ese PersonalMap se pondrá el acento en 3 aspectos:

1. Nuestro estilo conductual. Representado en un paisaje/territorio lleno de topónimos (pueblos, montañas, carreteras) que nos revela mucho de nosotros y de nuestra conducta personal a través de una buena cantidad de palabras clave.

2. Cómo nos ven los demás y cómo nos perciben. Muchas etiquetas que daremos por sentadas y otras tantas que sorprenderán; incluso puede que no nos reconozcamos en ellas o que nos hagan un poco de ruido. En cualquier caso, se trata de ver cómo nos ven los otros/as en relación a nuestros comportamientos.

3.- Nuestros desafíos. Cada PersonalMap, como si fuera una agencia de turismo, nos sugiere lugares a visitar; en este caso, comportamientos que son zonas no exploradas. En tal sentido, cada uno decidirá qué camino quiere hacer. Es decir, ya situados en el mapa, tras la exploración de nuestra zona conocida y de los lugares que más visitamos, el desafío nos propone elegir un destino e iniciar un viaje a otra zona, a otro estilo de comportamiento en el que podremos adquirir habilidades y entender mejor a los demás.

 

¿Más?

Ciertamente hay muchísimo más. Esto sólo ha sido una aproximación a la formación para exponer brevemente por qué el mapa es el marco lúdico ideal que despierta la curiosidad por explorar, que invita a la reflexión y a la acción y que propone descubrir la magia que existe en cada uno de los viajes personales. Efectivamente, es una gran metáfora que además de mostrarnos los sitios que visitamos a menudo, nos invita a viajar, a abrirnos a nuevas posibilidades y a descubrirnos en ellas, incluso aunque no nos quedemos allí de forma definitiva.

 

¿Por qué convertirnos en MapsTell Guides?

 

Lo resumiría en estas grandes cuestiones:

  • Aprender una metodología visual, original, creativa, innovadora y no intrusiva ya que se habla sobre un mapa y el hacer y no sobre la persona.
  • Incorporar a la práctica profesional una herramienta que invita al diálogo y a la conversación que potencia naturalmente la empatía como ingrediente fundamental de las relaciones interpersonales.
  • Adquirir una metodología diferenciadora con la que facilitar a los clientes procesos originales, divertidos y motivadores a través de los cuales aprenden mientras descubren por sí mismos/as los diferentes estilos de comportamiento y/o los cambios que pueden o deberían hacer.

Sobre todo, comprender que MapsTell incide en el comportamiento y no en la personalidad, en lo fácilmente observable y modificable a través de acciones que se convertirán en hábitos. Como sabiamente señalaba Gandhi: Cuida tus pensamientos, porque se convertirán en tus palabras. Cuida tus palabras, porque se convertirán en tus actos. Cuida tus actos, porque convertirán en tus hábitos. Cuida tus hábitos, porque se convertirán en tu destino”.

Además, porque es sumamente versátil y práctica para aplicar en muchos y diversos ámbitos y procesos. Por ejemplo, para departamentos clave dentro de cualquier empresa (ventas, fidelización, atención al cliente, etc.); responsables de RRHH (orientación, selección, capacitación); formadores, profesionales de la salud, coaches, facilitadores, etc.

Como MapsTell Guides conseguiremos acompañar y guiar a personas y equipos a tomar conciencia de forma espontánea, a cambiar y ampliar su mirada, a encontrar las palabras para definir lo que les ocurre e incluso de poder ver el camino que deben de tomar, a ser más intuitivos/as y creativos/as.

Todo eso que no es ni más ni menos que lo que nos sucede cuando viajamos.

 

¿Empezamos?

 

Solicita más información AQUI.

AGENDA de próximas fechas de certificación.

¡¡Plof!! Sí, sí. ¡Plof!

Y es que no todos los días estamos como aquella canción de Hombres G donde David Summers empieza cantando “Hoy me he levantado dando un salto mortal,…”.

Y no, no todos los días tenemos esa actitud del título de “Voy a pasármelo bien”.

Te ocurre a ti, a mí y por supuesto también a los trabajadores y compañeros de la empresa. Y esto, queramos o no, influye directa e inevitablemente en el rendimiento y la cuenta de resultados.

¿Cómo hacemos para motivar a los demás y en concreto a los trabajadores?

Podría poneros un listado de claves para mantener la motivación pero, ¿servirían para todos?
¿Acaso le motivan a Juan las mismas cosas que a Ana o que a Antonio o Isabel?

Por supuesto que hay cosas generales para todos y el listado vendría a ser algo como:

  • Escucha con atención lo que tengan que decirte.
  • Reconoce sus logros y alaba sus progresos.
  • Dales autonomía.
  • Ofrece flexibilidad de horarios y conciliación familiar.

 

De todo esto podemos encontrar información muy fácilmente pero como te decía no hay medidas que funcionen para todos porque cada uno de nosotros es diferente.

Lo que sí hay es una clasificación en base a 4 estilos de comportamiento que puede orientarnos mejor para entender esas diferencias y saber cómo adaptar nuestras medidas motivadoras. Esto viene del psicólogo William Marston que se centró en dar explicación a las conductas de las gente común.  ¿Te gustaría conocerlas?

La clasificación responde a las siglas DISC que vienen de cuál es la respuesta en cuanto a:

  • Dominancia
  • Influencia
  • Serenidad
  • Cumplimiento

Y esto mismo se asocia con un color para cada uno de ellos siendo éstos el rojo, el amarillo, el verde y el  azul.

De ahí que haya personas que será mejor motivarlas según su estilo de comportamiento que cogiendo la clasificación de MapsTell y para una primera idea breve sería:

  • Decisivo
    • Ofrecerle tareas variadas y desafiantes.
    • Dale mucha libertad en cómo hacer las cosas.
    • Hablarle de resultados y recompensas.
    • Reconoce sus logros con una palmadita en la espalda.
  • Influyente
    • Establece objetivos claros y permítele trabajar junto a otros.
    • Crea espacios en los que pueda compartir sus ideas y pensamientos.
    • Fomenta actividades de grupo fuera del trabajo.
    • Aprecia y reconoce públicamente sus habilidades y dale popularidad.

 

  • Estable
    • Define claramente sus tareas y establece o permítele hacer sus propios procesos y procedimientos.
    • Asignalé proyectos que pueda llevar de manera completa de principio a fin.
    • Dale espacio, un ambiente armónico, libre de conflictos y respeta su ritmo.
    • Ofrécele la oportunidad de ayudar a otros o contribuir y reconoce su apoyo al grupo.

 

  • Concienzudo
    • Establece un marco claro de trabajo, adelántale la información por escrito y habla con datos objetivos.
    • Haz una descripción precisa de la tarea donde disponga de tiempo para que pueda recopilar la información necesaria, analizar y reflexionar así como cuidar los detalles y la calidad.
    • Plantéale proyectos que requieran conocimientos específicos y experiencia.
    • Confirma que está realizando bien y correctamente según esperas su trabajo.

 

Ya sé qué te estás preguntando, sí. Y ¿cómo saber de qué estilo es cada uno?

No tenemos un detector de estilos automático en plan escanner que pasar a la gente pero casi. Sí sí, casi porque podemos “mapear” personas y equipos para un mejor entendimiento.

La verdad que es cuestión de hacer un test de diagnóstico o formarse algo en estilos conductuales.

Como es algo más largo de explicar de lo que sería un artículo en un blog, te animo para empezar a que descubras tú mismo/a tu propio estilo.

Puedes hacerlo en el siguiente enlace de manera totalmente gratuita a través del cuestionario de MapsTell visual y original que te pondrá sobre un mapa, literalmente: http://bit.ly/MapsTell

 

 

Y, por supuesto, te recomiendo conocer mucho mejor a tu equipo a través de alguno de los talleres de PersonalMapping para el que puedes solicitarnos información y ver opciones desde 4 horas modalidad in-company.

Para mejorar no solamente la motivación, si no también ventas, clima laboral, liderazgo y trabajo en equipo.

Un ambiente en el que sabemos cómo tratar a los demás y los demás saben lo que necesito y cómo lo prefiero, es sin duda un espacio más agradable y productivo con ese extra de empatía.

 

Más en mapstell.com

Es ver a una persona y ¡pam! ¡Etiqueta!

Sí, sin duda es lo que nos ha hecho evolucionar y sobrevivir como especie pues de lo contrario habríamos sido comidos por algún animal como por ejemplo un león por no haberlo etiquetado de fiero y peligroso. Pero ¿para qué en estos tiempos?

Saber de dónde viene esto de etiquetar a los demás ayuda a que nos demos cuenta de que continuamos haciéndolo porque nos fue útil en el pasado y lo es también en algunas situaciones. No obstante, en la mayoría de casos, a fecha de hoy, sirve para poco positivo ya que supone más una barrera que limita la comunicación y las buenas relaciones.

Las etiquetas justifican un comportamiento y no dan lugar ni oportunidad alguna al cambio. Además, corremos el riesgo de la profecía autocumplida en la que asumimos que si todo el mundo dice que soy “x” entonces es que “debo serlo”.

 

En esto de las etiquetas y sabiendo que vienen generadas por la mente como mecanismo de superviviencia, estarás de acuerdo conmigo que a fecha de hoy, prescindir de ellas en la mayoría de situaciones con personas, nos hará tener una mirada más amplia, empatizar mejor y obtener incluso mejores resultados en nuestro día a día ya sea laboral o personal.

No se me ocurre nada donde lo que hagamos no tenga alguna interacción con algún ser humano pues uno incluso aún y estando solos, nosotros mismos también interactuamos con nuestra propia  persona, esa auto interacción. Sí, nos hablamos, mantenemos con nosotros mismos un diálogo interno e incluso nos etiquetamos. ¿Eres consciente de qué te dices?

¿Has oído alguna vez eso de que el “lenguaje genera la realidad”?

Interesante enfoque este que escuché por primera vez de Rafael Echevarría en mi formación como coach ejecutivo y que daría para otro post e interesantísimo debate.

 

Volviendo a las etiquetas, además ¿sabías que dice mucho más lo que decimos de los demás sobre nosotros mismos que de los otros?

Sí, eso que decimos de otros, etiquetas principalmente o cosas que nos molestan, habla de nuestras limitaciones, de áreas ciegas o que nos cuesta reconocer y sobre todo de cómo vemos el mundo. Habla de nuestra percepción.

Me voy a centrar en la parte de comportamientos para poder explicar un concepto previo muy importante en esto de las etiquetas ya que solemos confundir lo que somos con lo que hacemos.

Para entender esto quiero traerte una una de las maravillosas frases que tiene la película de Forrest Gump, en concreto la de “Mi mamá dice que tonto es el que hace tonterías”.

¿En qué nos basamos para afirmar que alguien es “tonto” o cualquier otra etiqueta?

Si hacemos tonterías, ¿somos tontos?

Seguramente no seamos tontos pero ocurre que las personas etiquetamos a otros en función de las cosas que vemos que HACEN. Distinción importante SER vs HACER.

Mismo ejemplo serviría para por ejemplo la impuntualidad o el dicho de “un perro que maté…”.

Es importante matizar que esto es así porque hablamos de comportamientos y no de personalidad que es algo mucho más profundo que las meras acciones que son observables.

En asertividad se habla de atacar al hecho y no a la persona.

Ejemplo: Has llegado tarde vs eres un impuntual.

Ahí te puede interesar conocer el método de comunicación no violenta de Marshall Rosenberg que me encanta y viene fenomenal para poder decir lo que pensamos sin atacar al otro.

 

Ais! Etiquetas para qué las quiero.

 

De todas formas en esto de las etiquetas podría incluso atreverme a decir:

“Dime cómo etiquetas y te diré quién eres”

Sí, porque cada uno tenemos una preferencia u otra de hacer las cosas. Lo rápido y fácil es no darnos cuenta de que tendemos a pensar que la forma propia de uno es la mejor. Así al ver que otros lo hacen diferente a nosotros tendemos a pensar que son “x” en lugar de abrirnos a aprender sobre lo que vemos o ese mundo del otro.

En lugar de poner una etiqueta, te animo a preguntarte: ¿qué puedo aprender de esta persona o de cómo hace las cosas?

¿Qué hay más allá de la etiqueta?

Ampliemos nuestra mirada, nuestra forma de ver a las personas y al mundo.

Hace unos años, me di cuenta se daba una situación con una persona muy cercana a mí, en la que ésta quería tener la razón y yo sabía que no era exactamente así pero era difícil que la otra persona escuchara. Descubrí que con wikipedia no había necesidad de discutir ni desgastarme para hacer que entendiera.

¿Discutimos o lo miramos en wikipedia? – decía yo cada vez que veía que la conversación iba sobre algo que era o debía de ser de una determinada manera.

Con el tiempo hemos reducido las discusiones y además he ampliado mi visión de las cosas y no solamente por esta útil, libre enciclopedia online sino también porque las cosas a veces no son de una determinada manera, tipo blanco o negro y, si bien es cierto que hay muchísimo en internet y que uno puede encontrar casi todo ahí, no está todo.

Las discusiones las mantenemos con las personas y hay múltiples motivos o una gran variedad de temas sobre las que tenerlas aunque ¿podríamos no discutir? Y si así fuera ¿para qué?

No hay necesidad de discutirlo todo. Ojo que lo digo y reconozco que me llevó bastante tiempo digerir la frase:

“Se selectivo en tus batallas, a veces conviene más tener paz a tener la razón”.

Mathieu Ricard.

 

Hay cosas que son de una determinada manera y pueden demostrarse pero otras pues es bastante difícil pues están dentro de la cabecita de cada uno de nosotros. Me refiero a que cada uno tiene una opinión de las cosas, una forma de interpretar lo que vemos, sentimos o escuchamos. Y ahí el ingrediente mágico se llama empatía, ese ponerse en el lugar del otro y percibir desde dónde el otro ve su realidad. Sí, hablo de percepción.

De lo que en Programación NeuroLingüista o PNL dicen: “El mapa no es el territorio” – frase acuñada por Alfred Korzybsk.

Las personas vemos el mundo que nos rodea en función de nuestras experiencias previas vividas, la cultura, el entorno, la escala de valores, así como otros factores situacionales o transitorios como puedan ser las emociones, las motivaciones,… y es por lo tanto ahí donde pueden surgir dificultades en la comunicación como malentendidos y que entremos a discutir.

Principalmente porque pensamos que la otra persona debe sentir las mismas emociones que yo en determinadas situaciones o incluso actuar en función de mi esquema mental o expectativas. No hacemos el esfuerzo de saber desde dónde ve la otra persona el mundo o cuál es la percepción o su mapa. De hecho, una misma palabra puede incluso interpretarse de maneras diferentes.

 

Entonces, ¿discutimos?

Podemos discutir o hacer el esfuerzo de entender la forma en la que la otra persona percibe el mundo, es decir, cuál es la representación mental que se hace de lo que ve, escucha o siente.

De no hacerlo caeremos en poner etiquetas, emitir juicios, sacar conclusiones precipitadas y erróneas. En definitiva nuestra mirada hacia las personas y nuestras relaciones sociales se verá limitada y abocada al sufrimiento o la discusión.

Casi que podrían haber tantas interpretaciones como personas.

 

Y ¿qué hacemos para entendernos?

 

1. Diferenciar entre Hecho y Opinión.

Hay cosas que pueden demostrarse y son objetivas como los hechos donde todos afirmaríamos que es de determinada manera. Sin embargo, tenemos los juicios que podemos emitir sobre algo o alguien que son las opiniones.

 

2. Preguntar para saber desde dónde se está intrepretando.

Consiste en preguntar para ampliar nuestra mirada y poder empatizar mejor con el otro. Por ejemplo:

¿A qué te refieres con…?

¿En qué te basas para afirmar…?

¿Dónde ves que soy…?

¿Qué he hecho para que afirmes que…?

 

3. Distinguir entre ser vs hacer.

Las etiquetas que otros nos ponen son normalmente por lo que ven que hacemos.

Por ejemplo si llego tarde varias veces pues podrían etiquetarme como que soy impuntual. Si cambio una cita pues pueden etiquetarme como que soy una informal.

Es una forma de verlo y una forma de hablar pues confundimos comportamientos con identidad. No soy, hago algo y desde el esquema mental del otro y la interpretación que hace surge la etiqueta.

 

4. Admitir que el otro puede tener parte de razón y legitimar sus sentimientos para conectar.

Todos tienen razón desde su propio punto de vista. Puedes afirmar: Quizá sea así.

Se trata de priorizar la conexión.

También, la otra persona está en su derecho de sentirse dolida, triste o cualquier otra emoción. Ahora bien, cada uno es responsable de sus propios sentimientos y no somos nosotros los que ponemos triste a la otra persona sino que ella, en función de lo que piensa sobre la realidad y cómo la interpreta, hace que salga una u otra emoción.

 

5. Añadir compasión y amor en sentido amplio.

Es sin duda, desde donde podremos sacar otras interpretaciones a lo ocurrido.

En el caso de haberlo hecho nosotros, podremos explicar con asertividad, sinceridad y trasparencia.

Hay varias técnicas para esto.

Un modelo que me gusta es el de la Comunicación No Violenta (CNV) de Marshall Rosenberg.

  • Veo…
  • Siento…
  • Necesito…
  • Te pido…

A mí me ayuda sobre todo tener en mente que la otra persona hace o dice las cosas de la mejor forma que puede o sabe en ese momento y que en el fondo todos buscamos en cierta forma la aceptación o el amor del otro.

Un ejemplo sencillo podría ser en el trabajo donde un compañero te etiqueta como “aprovechada” o “trepa” o que afirmaría que le pones zancadillas cuando tú te limitas a hacer tu trabajo lo mejor que sabes, le dejas que haga algunas tareas para que aprenda o incluso crezca,…  Ahí tú con tu mejor intención y te encuentras con un enemigo.

Cada uno tenemos una forma egocéntrica de interpretar el mundo y las personas que nos rodean. Exprésate, pregunta, comunica. Elimina esas barreras o una manera limitada de ver a los demás.

Y ¿tú? ¿te armas películas mentales?

¿discutes o te abres a la realidad del otro?

Es que esto, es que lo otro, y fíjate lo que ha dicho, date cuenta de cómo se ha puesto, siempre quiere tener la última palabra, es mejor darle la razón como a los locos, lleva mal no salirse con la suya,… y es que no hay derecho de que me hable así,…

¿Te suena alguna?

Estarás de acuerdo conmigo en que las personas somos complicadas, queremos que nos entiendan, que nos den la razón,  discutimos para defender nuestra postura,…

 

Hay una cuestión a tener en cuenta para entendernos y es que somos diferentes.

Ya no es solamente de que los hombres son de Marte y las mujeres de Venus, como el libro del Dr. John Gray. Independientemente del sexo, como personas, tenemos una u otra forma de ver el mundo y por lo tanto de actuar ante las distintas situaciones.

Desde la antigüedad se ha tratado de explicar el tema del comportamiento humano clasificándose en cuatro los estilos, con nomenclaturas diferentes en función de la asociación realizada por los distintos autores:

 

Seguramente conocerás personas que se leen los manuales y otras que, sin embargo, pasan olímpicamente de ellos. Ni que decir de las personas optimistas y positivas por naturaleza capaces de motivar al más decaído y por otro lado, aquellas que como te descuides te amargan la vida, personas negativas que ven el vaso medio vacío, se ponen en plan cenizo y transmiten mal rollo.

Más de uno nos hemos preguntado alguna vez cómo tratar con ciertas personas que se nos resisten y es que es clave para tener éxito en muchos sentidos. Mejores relaciones interpersonales con los demás conllevan a mayor satisfacción tanto personal como profesional.

Imagina cerrar mejores acuerdos comerciales, conseguir que todos en el equipo te sigan, tener a los mejores perfiles en los puestos adecuados, mantener, desarrollar y motivar a tus colaboradores, crear un buen clima laboral,…

Lo que hemos de entender es que cada uno de nosotros percibimos el mundo en base a quienes somos, es decir, en base a los/as:

  • Valores
  • Creencias
  • Capacidades
  • Comportamientos
  • Entornos o ambiente

 

Esta enumeración, es una gran aportación de Robert Dilts a la Programación NeuroLingüística (PNL) conocida como pirámide de niveles neurológicos y que nos sirve para encontrar el conflicto y cómo resolverlo.

 

A ti que has pasado taytantos años ya contigo mismo quiero preguntarte:

¿te conoces? ¿Qué responderías a la pregunta tan difícil que hacemos como coaches de “quién eres”?

 

Y es que para poder entender a los demás, primero tenemos que entendernos a nosotros mismos, saber qué nos mueve, cómo vemos el mundo, en qué somos buenos, cuáles son nuestras áreas de mejora,…

en definitiva, tu identidad y esto pasa por algo clave que es tu propio autoconocimiento.

 

“De todos los conocimientos posibles,

el más sabio y útil es conocerse a sí mismo”.

William Shakespeare.

 

Entenderme YO, para así entenderte a TI y para poder entendernos (NOSOTROS).

La atípica, extraña e incierta situación del coronavirus que estamos viviendo actualmente nos obliga a una gran mayoría a trabajar en remoto y eso hace que tengamos que buscar otras formas para comunicarnos, interactuar y realizar nuestra actividad laboral del día a día. A parte de los aspectos técnicos,

¿qué hacer para mantener alta la motivación e implicación del equipo?

 

Comparto 10 ideas:

1. Conexión para arrancar el día/la semana:

Un contacto breve para arrancar de 15 minutos a través de una call que sería como los buenos días de por la mañana al llegar a la oficina. Puede hacerse mientras se toma un café, infusión, zumo o similar y con el fin de verse y saludarse.

Puede hacerse a través de Hangouts o Zoom.
Si el equipo es de 4 personas o menos incluso vía Whatsapp o Skype.

El dress code puede ser de estar por casa aunque nunca en pijama.
Es importante asearse y cambiarse de ropa.

 

2. Reuniones online:

Programar reuniones de departamento semanales para poder coordinar los proyectos, debatir, proponer o simplemente organizar tareas a realizar. Un espacio que en el que poder realizar seguimiento, compartir inquietudes,… al igual que las tendríamos en el trabajo de manera presencial para poder lleva a cabo la actividad laboral diaria.

 

3. Camera-café

Es conveniente hacer descansos durante la jornada y poder acudir a la máquina de café donde encontrarnos con algunos compañeros y tener conversaciones de carácter informal.

Por supuesto que pueden decidir si tienen descansos compartidos o a solas ya que tampoco es necesario estar conectado todo el tiempo o todos los días.  Se trata de que conecten si lo desean a la sala en concreto, por ejemplo “café”, para seguir generando ocasiones para comentar de manera informal sobre temas que no sean únicamente de trabajo.

 

4. Afterwork

Después de un intenso día de trabajo son bienvenidos los momentos para tomar algo fuera de la oficina. Momento jueves tarde en muchas empresas donde espontáneamente o de manera regular está establecido irse juntos a tomar una cervecita, un refresco o similar para despejarse y poder tener conversaciones con los compañeros en otro ambiente que permite conocerse e incluso desahogarse.

Esto mismo puede hacerse una vez semanalmente y acudir quien quiera conforme se haría presencialmente.

 

5. Comedor

Durante la jornada de trabajo otro momento juntos que podemos compartir es el de la comida pues bien muchos aprovechan el comedor o salen juntos a algún sitio para comer.

Puede ser buena ocasión para conocer a las familias de los compañeros/as o incluso que nuestros hijos/as puedan hablar con otros niños que están en su misma situación.

 

6. Uno a uno con dirección

Esas dudas puntuales que surgen y que deben de atenderse en el momento para poder atender el día a día deben de poder seguir teniendo lugar. Sería esa puerta abierta del despacho del superior directo, responsable de departamento o incluso del director de la empresa.

 

7. Consultas o sesiones con RRHH

Se trata de una situación difícil donde los trabajadores pueden necesitar resolver dudas laborales o incluso de organizarse a la hora de ser productivos con el teletrabajo sabiendo establecer rutinas que les permita separar lo laboral de lo personal o familiar.

Ofrecer espacios de apoyo desde este departamento para que quienes quieran puedan  expresarse, desahogarse o conocer incluso  pequeños tips para gestionar emocionalmente la actual situación de no poder salir de casa.
A través de sesiones online individuales que servirán para aliviar la ansiedad, el agobio o incluso los miedos dada la incertidumbre de esta crisis del coronavirus.

Puede incluso facilitarse pequeños vídeos o artículos con tips que ayuden a adaptarse a trabajar en remoto, sobrellevar estos momentos a través del autoconocimiento, el mindfulness, la motivación, la inteligencia emocional o similares.

 

8. Formación online

En función de la carga de trabajo, puede ser buen momento para formarse.

Hoy en día contamos con un amplio abanico de cursos, webinars, seminarios y otros online que pueden ofrecerse al equipo para que sigan aprendiendo y reforzando habilidades, bien en temas técnicos o específicos, bien en habilidades de liderazgo, comunicación, trabajo en equipo, toma de decisiones, resolución de conflictos,…

 

9. Deporte y hábitos saludables

Se trata de mantener un equilibrio entre Cuerpo, Mente y Emoción.

Con la cantidad de opciones tecnológicas a través de los dispositivos móviles, podemos fomentar hábitos saludables como son la actividad física y la alimentación.

Una opción motivadora es compartir los progresos de ejercicio de manera grupal. Todo un aliciente para aquellos a los que les cueste algo más la disciplina y la constancia.

Otra opción es demostrar bien sea con una imagen o similar que diarimente comemos fruta y verduras.

Apuntarse a carreras populares, organizar torneos de paddle, futbol u otros incluso con otras empresas vecinas pueden ser otra opción a medio ó largo plazo en función de si puede o no realizarse de manera presencial. Una forma también de hacer pequeños grupos para entrenar.

 

10. Grabar un vídeo:

Realizar una actividad de grupo en la distancia es algo que unirá mucho ya que requiere de una buena comunicación y de un buen trabajo en equipo. Además de que alguien debe de liderar la actividad en cuestión que se decida.

Ejemplos:

  • Canción. Grabar y/o bailar una canción tipo “Quédate en Casa”, “Resistiré” u otras.
  • Elaborar un mensaje original. Imaginación al poder.
  • Sketch de humor.
  • Escena de una película.
  • Fotos de momentos pasados.

 

-> A tener en cuenta.

En todas estas conexiones online surge la oportunidad de encontrar cosas en común  pues veremos un poquito la casa de cada uno con elementos con los que conectar y descubrir aspectos o aficiones en común. Me refiero a quizá un cuadro de un pintor, un instrumento musical como pueda ser una guitarra o un piano, el tipo de decoración,…

Ah! Y algo que también nos acercará será que seguramente, veamos a familiares como hijos o parejas.

Situaciones todas ellas que hemos de ver con total normalidad y flexibilidad.

Es momento de acercarnos a nuestros colaboradores, generar conexiones y humanizar la empresa.

¡Más conectados que nunca!

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